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Aproximaciones narrativas, delirios y abstracciones fílmicas de The Browny Bunny

La embriagadora atracción: Aproximaciones narrativas, delirios y abstracciones fílmicas de The Brown Bunny de Vincent Gallo.


Por Axay Byron.


The Brown Bunny es un film estadounidense de 2003 realizado por Vincent Gallo, del cual versará el siguiente texto.

Es menester mencionar que el pensamiento, concepción e incluso inspiración, se arroja a partir de como está planteada la narrativa de la obra.

Y antes de entrar a la sustancia del largometraje, es pertinente prevenir que escribir sobre el film de Vincent Gallo, es un ejercicio que te lleva a sentir la obra como algo inacabado, como una intervención personal en el film mismo, en palabras de Lana Del Rey en su Brooklyn baby (1) dice “Beat poetry on Amphetamines” trasladándolo en mi sentir con The Brown Bunny (2003) sería “Film poetry on Amphetamines”, quizá con lo anterior se justifique sin necesidad inherente de justificar, el título del texto.


Dicho lo anterior, The Brown Bunny (2003) genera una atmósfera que recae en el curador de la obra, en su solo concepto: Honestidad. Gallo, al ser el escritor, productor y director del film nos regala una obra que nos presenta una nación tal como es, vemos en el film un Estados Unidos, sin las pretensiones que se cocinan en el norte de América, sin efectos especiales que detonan en tu cabeza, sin arquetipos de poder, éxito, desarrollo y todas esas definiciones que construyen del falso discurso capitalista.


Gallo, coloca la cámara y se vuelve un instrumento de valor, un instrumento de honestidad y con ello crea una narrativa en este film con los mismos lineamientos, una narrativa honesta. Esa razón es el parteaguas de exponer este film como una obra que explora las nuevas narrativas dentro del cine.


The Brown Bunny (2003) nos postula la historia de Bud Clay a quien vemos y vamos conociendo en el desarrollo de su día a día, dentro de las autopistas ya sea arriba de su motocicleta o en su van, misma que le sirve para ir recorriendo la unión americana esto aderezado con una mezcla de depresión y nihilismo, que supura el protagonista. Es una aventura, cada milla recorrida, cada parada es una anécdota, que construye la narrativa, sin parámetros y sin reglas.


Lo anterior exige invocar en este texto a Rafael Rangel, cineasta mexicano y específicamente su obra Preludios: Las otras partituras de Dios (2), quién en una entrevista para TV UNAM en el marco del ciclo: El cine marginal de Rafael Rangel, el autor expone que en sus films el fondo se hace forma, con ello es menester indicar entonces que la potencia del fondo de la película, la necesidad radical del autor en exponer y/o comunicar algo es tan profundo que el fondo del film interviene en la forma de desarrollar el mismo impactando en el lenguaje.


Justo, crear esta relación entre Rangel y Gallo, vislumbrar la potencia del fondo del film, y cómo impacta en el poderío del lenguaje. Tanto así, que ha The Brown Bunny (2003) le pertenece la famosa escena de la felación sin censura entre Chloë Sevigny y Vincent Gallo, escena que me parece sublime, sin embargo, la cita no es para analizar esta escena, sino para mencionar que a pesar de que se expone es escena que puede incitar en un alto porcentaje al morbo, encuentro otras escenas a lo largo del film más relevantes e interesantes que la escena de la felación en el largometraje.


Y sobre todo que tienta al llamado de un cine donde prevalece el fondo con una potencia tal, que se vuelve forma también, así es un cine a lo Gallo, a lo Rafael Rangel.


Por citar una de estas escenas que toca lo anterior:


Bud Clay desciende de su camioneta, en un lugar que parece ser

un estacionamiento, camina hacia una máquina expendedora

de refrescos, entre la camioneta y la bebida, está sentada una hermosa dama,

sin ánimos de cosificar o estereotipar:

Una belleza americana

Clay, compra su bebida y entre miradas va directo hacia su vehículo,

se detiene Clay y regresa a sentarse justo con la mujer.

Clay comienza a acariciar su rostro y pregunta: “¿Estás bien?”

la mujer no dice nada y en medio de un mar de silencio,

un apasionado beso.

Bud Clay, de la nada deja de besar a la hermosa mujer y, conflictuado, se va.


Quizás la escena más importante para entender cómo se siente Clay, ex profeso de la incertidumbre que le genera Daisy, entre su existencia y no existencia, en la mente de Clay.


Este film desafía la narrativa convencional por medio de la potencia de su imagen, que se percibe necesaria del autor hacia el mundo, el hecho de abordar el tema de una relación que quema, que embriaga y que a pesar de los pesares sigue llamando en el corazón de Bud, esto es sin duda genera hacia este sustancioso film una embriagadora, embriagadora atracción.



  1. Brooklyn Baby, Ultraviolence, Lana del Rey (2014).

  2. Preludios: Las otras partituras de Dios, Rafael Rangel: Ciclo el cine marginal de Rafael Rangel, TVUNAM (2018).

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